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Tipos de esguinces

Antes de nada, creo que debo dejar claro qué es un esguince. Una vez que nos quede claro este concepto, veremos que nos sirve igual para todo tipo de esguinces, tanto de tobillo, como rodilla, cervical… Cada uno con sus aspectos específicos.

Un esguince es una distensión de los ligamentos que sujetan una articulación. Todas las articulaciones tienen unas direcciones en las que se pueden mover y cada uno de los movimientos tiene una amplitud normal. Por ejemplo, la rodilla tiene una gran amplitud en la flexión, sin embargo no debería tener extensión más allá de la posición neutra.

Los ligamentos están situados a los lados de las articulaciones y son los que evitan movimientos no fisiológicos. En caso de traumatismo o gesto brusco, evitan además la luxación de las articulaciones. Como ejemplo, si en un giro brusco el pie queda apoyado en el suelo y el cuerpo gira sobre él, es probable que suframos un esguince de ligamentos laterales de la rodilla. De la misma forma, en un accidente de tráfico en el que sufrimos un alcance por detrás, la cabeza sale disparada hacia delante en un principio de forma muy brusca y hacia atrás después, con lo que es probable que suframos un esguince en el cuello.

Los esguinces tienen 3 grados distintos en función a la afectación que haya sufrido el ligamento.

  1. ESGUINCE GRADO UNO: El ligamento afectado ha sufrido una distensión, se ha estirado más allá de su capacidad, pero sin llegar a romper. Es el grado más leve y el de más rápida evolución. El dolor el leve, no se pierde funcionalidad y puede no haber inflamación o ser pequeña.
  2. ESGUINCE GRADO DOS: El ligamento se estira más allá de su capacidad y unas de sus fibras se rompen. El dolor es moderado, puede haber pérdida de funcionalidad hay hinchazón y hematoma.
  3. ESGUINCE GRADO TRES: Rotura total del ligamento. Dolor severo y pérdida de funcionalidad. Puede necesitar cirugía para recuperar la funcionalidad.

Ante una sospecha de esguince, lo primero sería descartar una posible fisura o fractura en alguno de los huesos alrededor de la articulación afectada, en caso de que nos encontremos una fisura o fractura, nos llevará a otro tipo de tratamiento. Pero hoy en día con los conocimientos de que disponemos, es un atraso enorme inmovilizar un esguince, haremos un vendaje funcional que nos permita mantener la funcionalidad de la estructura evitando el mecanismo lesional. De esta forma vamos a permitir una mejor cicatrización de los tejidos, al tiempo que evitamos la aparición del miedo del paciente y el tiempo de desconexión de la articulación lesionada, que después nos obligaría a volver a aprender a caminar o a usar esa estructura de nuevo.

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